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Venezolana, diecisieteañera, soñadora, apasionada, optimista. Éste es mi espacio, mi isla, donde los sueños y la Esperanza se hospedan. 

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domingo, 14 de diciembre de 2014

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Cita de la semana: Les Brown



       Definitivamente esta es la frase que más resuena en mi mente y que va conmigo en este momento. La había escuchado durante una platica con una persona sabia que estimo mucho. Estábamos casualmente conversando acerca de lo poco que falta para la prueba de admisión de la universidad donde quiero estudiar, y me preguntó cuánto esperaba obtener de puntaje, a lo que yo respondí "setenta sobre noventa" y fue cuando él me dijo "¿Setenta? Tú eres capaz de más. Tienes que apuntar hacia la luna" y esa última oración quedó fijada en mi mente. Y así es, cuando me dí cuenta que si tanto voy a estudiar, debe ser para obtener el puntaje más alto posible, no para conformarme con un setenta; y si fallo, pues, al menos obtendré un ochenta y pico o un poco menos, pero tampoco se trata de hacerse una expectativa, sino de fijar la meta, el blanco hacia donde vaya a disparar, es ir con todo o con nada. Pensar en grande. Y no sólo basta con pensar en grande, sino también trabajar duro, o hacer lo necesario para que esas grandes metas se cumplan, porque los sueños no se vuelven realidad de la nada. 

       Y pues, ya ven en qué onda ando. Mi más grande blanco es la universidad, y me estoy armando con todos los hierros para apuntar bien. Cada vez estoy más convencida de que eso es lo que quiero y tener claro mi deseo es lo que me mueve a estudiar y hacer todo lo que hago. Les comento también que ayer alcancé un nivel de felicidad que jamás había experimentado (o que mi memoria no ha registrado), ya que estuve como una hora en la laguna de los patos  con unos amigos maravillosos estudiando, pero el punto es que, ese sitio tiene una tranquilidad tal, que casi podía escuchar los latidos de mi corazón, o la respiración de mis compañeros. Fue una de las pocas veces en que me sentí libre y segura a la vez (emociones muy difíciles de experimentar en un país como el mío); pero, no sólo porque estábamos alejados de la urbe y todo el caso, sino porque fue un momento en que estaba libre de los pensamientos con los que me acribilla mi mente, y pude estar 100% presente en el momento, por lo que lo disfruté al máximo. Y luego me dije a mi misma que quería muchos momentos más como ese. Y los tendré, lo sé, solo debo ser perseverante, y jamás perder la fe en Dios y en mí misma.  






Libre como el ave.

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