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Venezolana, diecisieteañera, soñadora, apasionada, optimista. Éste es mi espacio, mi isla, donde los sueños y la Esperanza se hospedan. 

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miércoles, 5 de agosto de 2015

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Discurso de Graduación de Bachiller






       Desde pequeña había soñado con tener el gran honor de decir las palabras de los graduados, que es bien, el discurso de graduación al egresar de educación media, y Dios me bendijo con esta gran oportunidad cuando me informaron que debía decirlo en representación de mi sección. Estuve mucho tiempo imaginando ese día, y aunque, claro, no fue exactamente igual, si fue tan fascinante y terrorífico a la vez. Da la coincidencia que justo ahora estoy tomando clases de oratoria, lo cual me dio herramientas para prepararme lo mejor posible; estuve varias semanas corrigiendo y reescribiendo el discurso, grabándolo, practicándolo frente al espejo, con el vestido, con los zapatos, vocalizando la voz, etcétera, etcétera; todo al final se redujo a los cinco o seis minutos que estuve portando mi voz hacia mis compañeros y todo el público. Al inicio sentí un gran nudo en el estómago, pero traté en la manera posible que no se notaran mis nervios, y luego poco a poco todo fue fluyendo, los comentarios graciosos me sirvieron de pequeñas píldoras relajantes. Fue maravilloso. 

     Yo, en líneas generales, no soy una persona tímida, ni considero que tenga miedo escénico, pero ese día entendí que no es nada fácil estar allí parado, transmitiendo un mensaje a una cantidad X de personas que están esperando algo de ti, no lo es en verdad, pero me gustó. Fue algo nuevo ya que los escritores acostumbramos a transmitir nuestros mensajes a través de páginas o pantallas, y el contacto con las personas tiene que ser a través de nuestras líneas, y aunque eso no lo hace más fácil que hacerlo face-to-face, fue como salir de mi zona de confort. 

     Aquí les dejo mi discurso por si lo quieren leer. Sé que no tiene la estructura usual de los discursos de graduación, que no tiene demasiadas anécdotas o recuerdos, pero quise llevarles a mis compañeros un mensaje del éxito, porque, eso es lo que acabamos de alcanzar y ahora debemos perseguir otros mucho mayores, entonces, no quería que olvidaran lo que necesitamos para poder saborearlo. 


Discurso de Graduación por Antonella L. Requena C. 
Promoción de Bachilleres en Ciencias 2014-2015
Colegio "Gabriela Mistral"

        Autoridades directivas del colegio Gabriela Mistral, queridos profesores, compañeros, amados padres y representantes, señores todos, Buenas tardes. Agradeciendo a Dios el estar aquí, En esta oportunidad les quiero hablar del éxito, si, según la Real Academia Española, el éxito es el efecto o la consecuencia acertada de una acción o emprendimiento. En el transcurso de los años de bachillerato, muchas cosas de las que vivimos nos permitieron saber lo que es el éxito, como por ejemplo, vimos cómo logramos superar el miedo escénico a través de todas las exposiciones; también, luego de largas noches sin dormir investigando, logramos concluir satisfactoriamente nuestros proyectos; trabajos en equipo, que nos permitieron integrarnos como individuos, aprender de tolerancia, respeto y cooperación. Valores éstos que nos acompañan en la vida. El día de nuestra verbena aprendimos que en la unión está la fuerza. Todos estos logros nos trajeron al final de la meta en esta etapa, a uno de los mayores éxitos en nuestra vida: ser bachilleres.  

         Recordando anécdotas, los bailes en los actos, casi siempre había un inconveniente cuando se trataba de conseguir pareja, ya que las niñas éramos muy altas. Y bueno, qué les puedo decir, ahora ellos nos pasaron, tenemos que alzar la cabeza para verlos. Pero no solo cambiamos físicamente, sino también maduramos –gracias a Dios–, aunque las tonterías como los taquitos, los grafitis y dibujos artísticos dejados al descuido en los cuadernos y pupitres, nos acompañaron hasta el último año. 

      Nuestro éxito de hoy sólo tendrá valor si asumimos el compromiso que ahora nos corresponde: destacarnos siendo auténticos; sobre todo en el contexto de la sociedad actual; debemos tomar esto como un propósito para ser los mejores en lo que queramos; y si somos una juventud ideológicamente definida, nadie nos domina. Entonces tenemos que continuar preparándonos, donde cada uno de nosotros en el rol que nos toque desempeñar, estemos conscientes y dispuestos a generar los cambios que nuestra sociedad requiere. 

      Honremos siempre de dónde venimos, aun aquellos que se van para triunfar afuera, pongan en alto el nombre de nuestro país; porque es en esta tierra maravillosa donde nuestra historia tiene su inicio. Honremos a las personas que hicieron posible este logro, que con su inagotable amor nos apoyaron y alentaron en cada momento, nuestros amados padres y demás familiares. Honremos el colegio, la institución que nos formó para la vida, a las autoridades directivas, a nuestros  maestros y profesores, porque de todos ellos hemos aprendido. 

      Y por último, queridos compañeros de este viaje maravilloso, el éxito en la vida es atreverse, tomar riesgos, tener sueños grandes; más tener el cuidado de no solo quedarse en sueños, hay que convertirlos en metas, planes, proyectos, pero por sobre todo ejecutarlos. No hay mayor satisfacción que alcanzar lo que uno se propone. Sean determinados, y mantengan su fe arraigada a sus creencias.

      Lo más importante que he aprendido, hablando de éxito, es que debemos ser fieles a lo que somos. Steve Jobs dijo en su discurso de graduación de la Universidad de Stanford en el 2005 –y lo cito–: “Tengan el coraje de seguir su corazón e intuición, porque de alguna manera, ya sabemos lo que realmente queremos llegar a ser”. Los caminos hacia la verdad son muchísimos, pero creo que esto, es lo que definitivamente nos va a guiar por el correcto. Que Dios siga bendiciendo nuestros caminos. Gracias. Los amo.  

Libre como un ave. 

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