[Inserte título con sobredosis de felicidad]
La semana pasada desaparecí por completo porque fue casi toda de celebración ¡¡¡Y ADIVINEN POR QUÉ!!! Era un martes común y corriente: iría a la clase por la tarde y al regresar, me sentaría a estudiar hasta que los ojos no den más. Estaba justo entrando a mi casa y me llama una amiga para preguntarme si podía ir a su casa ya que todas estaban reunidas estudiando para el examen de Biología. Lo pensé dos segundos, que ya estaba dispuesta a ponerme la pijama y todo, si eran alrededor de las ocho de la noche. Accedí ir ya que nos íbamos a quedar durmiendo. Preparé mis cosas y estoy en camino. Un amigo me escribe un texto diciendo que ha entrado en la universidad. La emoción me invade de inmediato, y comienzo a gritar pero a la vez me entra la confusión porque se supone que los resultados no los darían sino hasta mañana. Entonces no le creo. ...