Entradas

Mostrando las entradas etiquetadas como caracas

Mi Ciudad de las Moscas - Parodia

Imagen
Título Original: Reino de Moscas Autor: Armando  Caracas es un lugar de sombras, de ruido y de caos. Un cascaron roto lleno de sueños vacíos. Un lugar que aparenta ser lo que no es. Personas que se mueven como hormigas, autómatas sin vida y sin alma. Caracas está lleno de gente que se siente sola y tiene temor. Caracas es una ciudad donde el olor a orina y a heces fecales se encuentra por doquier. Donde la tierra tiembla por la sangre que en ella se derrama. Caracas es el reino de las moscas. La miseria y el dolor están por doquier, pero se decide ignorarlo. La injusticia es el pan de cada día, junto con el abuso y el maltrato. Niños sin padres, madres sin hijos, hombres sin hogar, personas sin alma, caracas sin vida. Tenuemente se escuchan ecos de alegría y felicidad, ecos que atraen a las almas en pena como la luz a las polillas. Sentimientos de paz y seguridad se pueden sentir por poco tiempo, pero el lobo siempre se encuentra al acecho.  Cara...

Mi Ciudad de las Luces

Imagen
Estoy harta de todo el desdén de la gente por las grandes metrópolis y la ambición y vanidad que hay entre sus calles. ¿Quién dijo en su sano juicio que se debía viajar al norte para ver la ciudad de las luces? Tonterías. Yo tengo mi propia Ciudad de las Luces a quince kilómetros de la comodidad de mi hogar, sin pasajes, sin visa, y sin trámites del cupo Cadivi (que ahora y que se llama Simadi ¡Da igual!). Tan sólo necesito mis pies que tienen mejores sentidos que mis manos. Mi Ciudad de las Luces tiene hasta estrellas en sus montañas, estrellas de diferentes colores que varían del blanco, al naranja y amarillo; estrellas que están ahí para hacer deslumbrar a la luna en caso de que se deprima. Mi Ciudad de las Luces tampoco duerme: tiene que velar por el viejo que sale tarde del trabajo, y por el que madruga para ir a trabajar; por el del puesto de perros calientes, el autobusero, el travesti y hasta el malandro. Yo no puedo hacer más que quedarme callada y contemp...