Ser feminista
Yo quiero ser feminista. "¿Y no te da miedo decir eso en voz alta?" Es muy osado para alguien que vive en el tercer mundo pretender ganarse el título de feminista. Es demasiada ambición. Es más grande e inalcanzable que el bendito sueño americano. En este lado de Occidente (para no entrar en polémicas ni en el complejo mundo de Oriente), soñar con ser feminista es ridículo y egoísta. Es machista. Es sexista. Está viciado y distorsionado por el mismo patriarca que nos rige. Ser feminista en mi tercer puesto del mundo es sinónimo de validarse a través de lo mismo que nos esclaviza. Y en tanto más lo pienso más asumo que no hay cabida para otro significante más. "¿Y para qué quieres ser tú feminista?" ¿Y es que acaso hay otro propósito en la vida? ¿Acaso yo he venido a este mundo siendo mujer para no encontrar mi verdadera esenc...