Navegando un poco más dentro de mí
He tratado
de estudiar para un examen que es mañana pero mi cerebro se rehúsa a
poner “manos a la obra”. Prácticamente ha cerrado cada una de las puertas
que dan paso al conocimiento con llave y ha bloqueado la cerradura. Diablos. Es
curioso como mi mente juega a dominarme, pero sé por qué motivos lo hace;
quiere conseguir algo, y, pasando por las páginas de mi libro de textos,
encuentro algo que sin pensarlo, sería la solución.
Una columna
que se encuentra al costado derecho de la página, con preguntas interesantes. Se
trata de una encuesta que se basa en la expresión escrita y el alumno. Comienzo
a leer pregunta por pregunta, y me surge un ansia de responder.
La primera
pregunta es, y la cito: «¿Te gusta escribir?»
Inmediatamente
mi mente comienza a indagar posibles respuestas antes de formular la correcta.
Tomo velozmente la libreta de Literatura, una pluma, y mi mano da marcha
al movimiento pausado de mi escritura. Y así es como nace la
respuesta a la primera pregunta.
Pienso
«A esto es a lo que querías llegar, ¿verdad?», interrogo a mi mente. Lo
que recibo como respuesta es una sensación de no estar satisfecha, así que leo
la segunda pregunta, y una vez más mis dedos se apoderan del extremo metálico
de la pluma y comienzan a desplazarse sobre el papel. Así me sucede pregunta
tras pregunta, hasta acabar respondiendo la última. Registrando todo ello que
puede formar un pedazo de lo que soy en verdad, en un retazo de papel, justo en
la última página de mi cuaderno de Castellano.
En milésimas
de segundos mi mente me sopla la respuesta que da en el clavo. Escribir es
parte de lo que soy, es parte de la solución de muchas de mis dificultades, es
la mejor alternativa para aislarme del mundo común y aterrizar en mi propia
realidad. Escribir es la forma en la que realmente puedo expresarme, y ahora
que lo he entendido mejor que nunca, no puedo abandonar la escritura. Ya ella
es parte de mí y yo soy parte de ella, una unión mutua.
Corro rápidamente
a mi ordenador y escribo esta entrada que letra a letra dedico a todos aquellos
que disfrutan y comparten lo mismo que yo, al leerla.
Y si me disculpan, ahora que mi mente ha conseguido lo que quería, ha abierto las puertas al conocimiento. No puedo desaprovechar este momento, así que me retiro para comenzar a estudiar.
Libre como
el ave.
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